21 de marzo de 2017

Terminó la jarana


Oscar Muñiz C.





Esperamos que la lección que está dejando El niño 2017 se aprenda.

El peruano debe entender y aprender sobre el valor de los recursos naturales, especialmente sobre el recurso agua. Debe tomar conciencia que este aprendizaje es un primer paso sobre lo que podría suceder si siguen viviendo como hasta ahora. Deben reconocer la simplonada de vivir siempre dando la espalda a las normas de convivencia elemental. Debe reconocer que la criollada, lo que los peruanos llaman pendejada, es lo más letal para su vida en sociedad, como son los hampones de cuello y corbata en el momento de la reconstrucción.  Exijan de las autoridades eficiencia, porque el camino que falta por recorrer, aunque duro, al final será recompensado. Reconozcamos que todo lo que hemos vivido en estos primeros meses del 2017 no es nada comparado con aquellos peruanos que perdieron la vida. Eso no se debe repetir.

En estos momentos lo importante es tener presente que la experiencia es lo más importante pero no es lo suficiente. Se necesita contar con profesionales capacitados. La experiencia profesional acusa recibo cuando en el mercado profesional peruano hasta los ningunean. Si bien es cierto que la técnica ingenieril es la que mejor premunida se encuentra para afrontar e implementar alternativas  de solución en el campo de los impactos ambientales, otras profesiones tiene mucho que aportar. Es así que no solo es suficiente ser un “gran” conocedor en la técnica “beneficio-costo”, se debe poseer la filosofía de la eficiencia en materia del eco-desarrollo.

De nuestra experiencia, que no es solo académica, constatamos, que en las actuales circunstancias existe una importancia vital de la planificación ambiental, y de las metodologías del monitoreo ambiental. Es aquí donde se sustenta el futuro trabajo multidisciplinario que se exige para solucionar, en gran parte, los problemas dejados por los huaycos y deslizamientos de suelos.


El Perú perdió oportunidades, por falta de una educación de calidad. No solo esto, también perdió por la obsecuencia de los empleadores que solo son reclutadores del “cholo barato”. Que los dos últimos acontecimientos, como son el Fenómeno El Niño 2017 y el caso Odebrecht, dejen las enseñanzas adecuadas para un resurgir del Perú con nuevos atributos.

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